I
La fe de la iglesia actual (la que por si sola justifica) forma uno con la imputación
432.
La fe de la iglesia actual es imputada, es decir, forma uno
con la imputación. Esa fe y la imputación entran la una en la otra
recíprocamente y no pueden ser separadas, porque esa fe sin la
imputación, sería una mera palabra, y la imputación sin esa fe sería
igualmente un término hueco. Juntas tienen algún sentido; pero aun
así el sentido es incompleto, indefinido. Para definir la idea es
preciso añadir un tercer término: «el mérito de Cristo.» Sólo así se
expresa la idea, ó sea la fe, profesada por la iglesia actual con
respecto á la justificación y salvación, á saber, que Dios el Padre,
imputa al hombre la justicia de su Hijo y le envía el Espíritu Santo
para que obre en él sus efectos. Esta es la columna que sostiene el
edificio de la iglesia cristiana actual, cuya columna cae por el
solo hecho de que el mérito, ó sea la justicia de Cristo no puede
ser imputada, lo cual luego será plenamente demostrado.
La
siguiente sección [II.
La imputación de la iglesia actual es doble, á saber: la
imputación del mérito de Cristo y la imputación de la salvación por
este mérito. (N. 433.)