La Verdadera Religión Cristiana
EL TERCER
CAPÍTULO
ÍNDICE GENERAL DEL CONTENIDO
EL ESPÍRITU SANTO Y LA
DIVINA OPERACIÓN
I.
El Espíritu Santo es la Divina Verdad y asimismo la Divina
Virtud y Operación, que proceden del Dios Único, en Quien hay Divina
Trinidad; así, pues, del Señor Dios, el Salvador. (N. 110-111.)
II.
La Divina Virtud y Operación, llamadas el Espíritu Santo,
son, en general, Reformación y Regeneración y, según éstas,
Renovación, Vivificación, Santificación y Justificación y, según
éstas, Purificación de males, Remisión de los pecados y finalmente
Salvación. (N. 112-115.)
III.
El Señor
Opera de Sí Mismo por virtud del Padre y no viceversa. (N. 116-117.)
IV.
El espíritu
del hombre es su mente y todo cuanto procede de ella. (N. 118, 119.)
V.
Corolario. (N. 120.)
VI.
Dos Recuerdos (n. 121, 122).
LA DIVINA TRINIDAD
I.
Hay una Divina Trinidad que es el Padre, el Hijo y el
Espíritu Santo. (N. 124.)
II.
Estos tres, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, son las
tres cosas esenciales del Dios Único y forman uno como el alma, el
cuerpo y la actividad del hombre. (N. 125128.)
III.
Antes de
ser creado el mundo no existía esta Trinidad, pero después de creado
el mundo, cuando Dios vino en la carne, fue provista y efectuada en
el Señor Dios, el Redentor y Salvador Jesucristo. (N. 129.)
IV.
Una Trinidad de Personas Divinas desde eternidad, ó sea desde
antes de ser creado el mundo, es, en las ideas del pensamiento, una
Trinidad de Dioses y ésta no puede ser abolida mediante el confesar
oralmente á un Solo Dios. (N. 130131.)
V.
Una Trinidad de Personas era desconocida en la Iglesia apostólica.
Fue primeramente adoptada por el concilio de Nicea y luego
introducida en la Iglesia Católica Romana, de la que luego se
introdujo en las Iglesias, que se separaron de ésta. (N. 132134.)
VI.
Del Credo de Nicea, ó de Atanasio, originó una fe falsa, que
ha pervertido á toda la Iglesia Cristiana. (N. 135.)
VII.
De ahí, viene la abominación de asolamiento y la grande
aflicción «cuál no fue desde el principio del inundo; hasta ahora ni
será» que el Señor predijo en Daniel, en los Evangelistas y en el
Apocalipsis. (N. 136138.)
VIII. De
ahí, también, que, de no ser establecidos por el Señor Un Nuevo
Cielo v una Nueva Iglesia, ninguna carne sería salva. (N. 139.)
IX.
De la idea
de una Trinidad de Personas, cada una de las cuales es Dios en y por
Si, según el Credo de Atanasio, han nacido muchas ideas discordantes
y heterogéneas con respecto á Dios, cuyas ideas, todas ellas, son
alucinaciones y abortos.
(N. 140.)
X.
Recuerdo. (N. 141.)