La Verdadera Religión Cristiana
ÍNDICE GENERAL DEL CONTENIDO
CAPITULO VI
Prefacio. La fe es lo primero en el
tiempo, mas la caridad es lo primero como fin. (N. 256.)
Lo primero de la fe en el Señor es el reconocimiento que e Hijo
de Dios es. (N. 261.)
El Esse de la fe; La esencia y existencia de la fe; Los estados
de la fe y la forma de la fe. (N. 263.)
La fe meramente natural no es más que una persuasión é imitación
de la fe. (N. 264-267.)
Las verdades de la fe pueden ser multiplicadas infinitamente.
(N. 268.)
Las verdades son arregladas y agrupadas en series, como si
dijéramos en manojos. (N. 268.)
La fe es perfeccionada según la abundancia y coherencia de las
verdades. (N. 268.)
Las verdades de la fe, por numerosas que sean y por diversas que
parezcan, forman sin embargo uno por el Señor, (N. 268.)
El Señor es el Verbo, es el Dios del Cielo y de la tierra, el
Dios de toda carne, el Dios de la Iglesia, el Dios de la fe; la
Luz misma, la Ver-dad y la Vida eterna. (N. 268.)
El hombre puede
adquirir fe por sí mismo. (N. 270.)
El hombre puede adquirir caridad por si mis-mo. (N. 271.)
El hombre puede igualmente adquirir por si mismo la vida de la
fe y de la caridad. (N. 272.)
Sin embargo nada de la fe, nada de la caridad y nada de la vida
en ésta ó en aquélla es del hombre sino del Señor. (N. 273.)
El Señor influye en todo hombre con todo Su Divino Amor y toda
Su Divina Sabiduría. (N. 274.)
Por consiguiente influye en el hombre con toda la esencia de la
fe y de la caridad. (N. 275.)
Las cosas que influyen del Señor son recibidas por el hombre
según su forma. (N. 276.)
El hombre que divide el Señor, la caridad y la fe, no es una
forma que los recibe, sino una forma que los destruye. (N. 277.)
VII.
El Señor
es caridad y fe en el hombre y el hombre es caridad y fe en el
Señor. (N. 278-282.)
Es por la conjunción con el Señor que el hombre tiene salvación
y vida eterna. (N. 279.)
Conjunción con Dios Padre no es posible, sino con el Señor y por
medio de El con el Padre. . (N. 280.)
La conjunción con el Señor es reciproca; es decir, el Señor está
en el hombre y el hombre está en el Señor. (N. 281.)
La conjunción recíproca entre el Señor y
el hombre se efectúa por medio de la caridad y de la fe.
(N. 282.)
VIII.
La caridad y
la fe están juntas en las buenas obras.
(N. 283-286.)
La caridad es desear el bien á otros y querer obrarlo. (N. 284.)
La caridad y la fe no son más que fantasmas, es decir, mentales,
si no tienen por objeto obras, y coexisten en ellas cuando es
posible. (N. 285.)
La caridad por si sola no puede producir buenas obras; aún menos
lo puede la fe sola, mas la caridad y la fe juntas las producen.
(N. 286.)
IX.
Hay
una fe verdadera, una fe espuria v una fe hipócrita. (N. 287-290.)
Desde su cuna la Iglesia cristiana ha sido invadida y
dividida por cismas y herejías. (N. 287.)
La verdadera fe es la sola y única fe y es la fe en el Señor
Dios, el Salvador Jesucristo, y se halla con los que creen, que
El es el Hijo de Dios, el Dios del Cielo y de la tierra y Uno
con el Padre. (N. 288.)
Fe espuria es toda, fe que discrepa de la verdadera .fe, que es
la sola y única, y esta fe espuria está con los que suben por
otra parte, mirando al Señor, no como el Dios Único, sino solo
como Hombre. (N. 289.)
La fe hipócrita no es fe. (N. 290.)
X.
No hay fe en los malos. (N. 291-293.)
Los malos no tienen fe, porque el mal pertenece al infierno y la
fe pertenece al cielo. (N. 292.)
Todos los del mundo cristiano que rechazan al Señor y al Verbo,
no tienen fe por más que pueden vivir moral-mente, hablar,
enseñar y escribir racionalmente aún acerca de la fe. (N. 293.)