La Verdadera Religión Cristiana
ÍNDICE GENERAL DEL CONTENIDO
CAPÍTULO XI
La Imputación
I.
La fe de la iglesia actual (la que por si sola justifica)
forma uno con la imputación. (N. 432.)
II.
La imputación de la iglesia actual es doble, á saber: la
imputación del mérito de Cristo y la imputación de la salvación por
este mérito. (N. 433.)
III.
La fe
imputada del mérito y de la justicia de Cristo, nacida de los credos
del concilio de Nicea, referentes á tres Divinas Personas desde la
eternidad, y reconocida por el mundo cristiano entero hasta ahora,
ha sido y es la causa de la devastación y completa destrucción de la
iglesia actual. (N. 434-436.)
IV.
La
imputación del mérito de Cristo y de Su Justicia no es posible. (N.
437-438.)
V.
Existe una imputación, pero es la imputación del bien y del mal y al
mismo tiempo de la fe. (N. 439-440.)
VI.
La fe y la imputación de la Nueva Iglesia no pueden en manera alguna
ir junto con la fe y la imputación de la anterior iglesia, y si
están junta resulta tal choque y conflicto, que todo cuanto hay de
Iglesia en el hombre perece, (N. 441-442.)
VII.
El Señor
imputa el bien á todo hombre y el infierno imputa el mal. (N.
443-445.)
VIII.
La fe en unión de su
cónyuge determina la sentencia. Si la verdadera fe va unida al bien,
la sentencia resulta para vida eterna; pero si la fe falsa va unida
al mal, la sentencia resulta para muerte eterna. (N. 446-448.)
IX.
Los
pensamientos no son imputados á hombre alguno sino tan solo la
voluntad. (N. 449-450.)
X.
Tres Recuerdos. (N.
451-453.)