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La Verdadera Religión Cristiana ÍNDICE GENERAL DEL CONTENIDO El DÉCIMO CAPÍTULO La Reformación y Regeneración I. Si el hombre no nace otra vez y si no es por así decir creado de nuevo, no puede entrar en el Reino de Dios. (N. 396-398.) II. El nacimiento nuevo ó la nueva creación es efectuada por el Señor solo, por medio de la caridad y la fe y con la cooperación del hombre. (N. 399-401.) III. Puesto que todos han sido redimidos, pueden todos ser regenerados, cada uno con arreglo á su estado (N. 402-404.) IV. La regeneración se verifica de una manera análoga á la en que el hombre es concebido, llevado en el útero, parido y educado. (N. 405-406.) V. La primera etapa del nacimiento nuevo se llama reformación y es cosa del entendimiento; la segunda se llama regeneración, la cual es de la voluntad y por virtud de ésta del entendimiento. (N. 407-410.) VI. Lo interior ha de ser regenerado primero y luego lo exterior, siendo así regenerado el hombre. (N. 411-415.) VII. Mientras esto se verifica hay una lucha entre el hombre interior y el hombre exterior, y el que vence al otro reina sobre él. (N. 416-419.) VIII. El hombre regenerado tiene una voluntad nueva y un entendimiento nuevo. (N. 420-422.) IX. Un hombre regenerado se halla en comunión con los ángeles del cielo, y un hombre sin regenerar se halla en comunión con los espíritus del infierno. (N. 423.) X. A medida que el hombre es regenerado, son apartados sus pecados y este apartamiento es la remisión de los pecados. (N. 424-425.) XI. La regeneración no puede verificarse sin la libre voluntad en cosas espirituales. (N. 426-427). XII. La regeneración no puede tener lugar sin las verdades que forman la fe y con las cuales se une la caridad, (N. 428-429.) XIII. Dos Recuerdos. (N. 430, 431.)
ÍNDICE GENERAL DEL CONTENIDO
El DÉCIMO CAPÍTULO
La Reformación y Regeneración
I. Si el hombre no nace otra vez y si no es por así decir creado de nuevo, no puede entrar en el Reino de Dios. (N. 396-398.)
II. El nacimiento nuevo ó la nueva creación es efectuada por el Señor solo, por medio de la caridad y la fe y con la cooperación del hombre. (N. 399-401.)
III. Puesto que todos han sido redimidos, pueden todos ser regenerados, cada uno con arreglo á su estado (N. 402-404.)
IV. La regeneración se verifica de una manera análoga á la en que el hombre es concebido, llevado en el útero, parido y educado. (N. 405-406.)
V. La primera etapa del nacimiento nuevo se llama reformación y es cosa del entendimiento; la segunda se llama regeneración, la cual es de la voluntad y por virtud de ésta del entendimiento. (N. 407-410.)
VI. Lo interior ha de ser regenerado primero y luego lo exterior, siendo así regenerado el hombre. (N. 411-415.)
VII. Mientras esto se verifica hay una lucha entre el hombre interior y el hombre exterior, y el que vence al otro reina sobre él. (N. 416-419.)
VIII.
IX. Un hombre regenerado se halla en comunión con los ángeles del cielo, y un hombre sin regenerar se halla en comunión con los espíritus del infierno. (N. 423.)
X. A medida que el hombre es regenerado, son apartados sus pecados y este apartamiento es la remisión de los pecados. (N. 424-425.)
XI. La regeneración no puede verificarse sin la libre voluntad en cosas espirituales. (N. 426-427).
XII. La regeneración no puede tener lugar sin las verdades que forman la fe y con las cuales se une la caridad, (N. 428-429.)