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Para difundir las enseñanzas de Emanuel Swedenborg en el mundo hispanohablante.

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LA VERDADERA RELIGIÓN CRISTIANA

CONTENIENDO

La Teología Universal del Nuevo Cielo y de la Nueva Iglesia

La Fe del Nuevo Cielo y de la Nueva Iglesia

1.    En primer lugar se dará á conocer la fe en su forma universal y particular y será como una faz delante de la obra, como un portal, por el cual se entra en un templo y como la suma de los dogmas que á continuación se expondrán: Decimos la fe del Nuevo Cielo y de la Nueva Iglesia, porque el Cielo, donde están los ángeles, forma uno con la Iglesia, donde están los hombres, como lo interior y lo exterior del hombre. Por esta razón todo miembro de la Iglesia, que se halla en el bien del amor por las verdades de la fe y en las verdades de la fe por el bien del amor, es, en cuanto á su mente interior, un ángel del cielo; y después de la muerte va también al cielo y goza allí de felicidad según el estado de la conjunción entre el bien y la verdad en él. Conviene saber, que esta fe es la haz, la puerta y la suma del Nuevo. Cielo, que el Señor está formando actualmente.

2.    La fe del Nuevo Cielo y de la Nueva Iglesia en su forma universal es ésta:

«EI Señor ab eterno, que es Jehová, vino al mundo para subyugar á los infiernos y glorificar á Su Humano. Ningún mortal hubiese podido ser salvo si esto no se hubiese verificado, y serán salvos los que creen en El.»

Decimos forma universal, puesto que es lo universal de la fe, y lo universal es lo que ha de estar en el conjunto y en cada detalle. Lo universal de la fe es, que Dios es Uno en Esencia y en Personaren Quien hay Divina Trinidad, y que el Señor Dios el Salvador Jesucristo es este Dios. Lo universal de la fe es asimismo, que ningún mortal hubiese podido ser salvo, si el Señor no hubiese venido al mundo. Lo universal de la fe es además, que El vino al mundo A fin de apartar del hombre el infierno, y lo apartó mediante luchas contra él y victorias sobre él. De esta manera lo subyugó y lo redujo á orden y obediencia bajo Sí Mismo. Lo universal de la fe es, en fin, también que el Señor vino para glorificar á Su Humano, adoptado en el mundo, es decir, unirlo con Su Naturaleza Divina, de la que llevaba su origen. Así es que ahora mantiene á los infiernos en orden y obediencia bajo Sí Mismo. Esto no podía verificarse sino por medio de tentaciones en Su Humano, por lo cual se sometió á todas ellas hasta la última, que fue la pasión y la muerte en la cruz. Esto es lo universal de la fe con respecto al Señor.

Lo universal de la fe por parte del hombre es que debe creer en el Señor; porque por creer en El nace comunión con El, y por la comunión viene la salvación. Creer en El es tener la confianza de que El salva, y puesto que nadie puede tener esta confianza, si no conduce una buena vida, resulta que creer en El también quiere decir esto. El Señor Mismo dice en Juan:

«Esta es la voluntad del que me ha enviado, que todo aquel que ve al Hijo y cree en El, tenga vida eterna» (VI: 40).

Y en otro lugar:

«El que cree en el Hijo tiene vida eterna; mas el que es in-crédulo al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios será sobre él» (III: 26).

3.    La fe del nuevo Cielo y de la nueva Iglesia en su forma particular es ésta:

«Jehová Dios es el Amor mismo y la Sabiduría misma ó sea el Bien mismo y Verdad misma. El Mismo en su cualidad de Divina Ver-dad, que es el Verbo, que era Dios con Dios, descendió y adoptó Naturaleza Humana á fin de reducir á orden todo en el Cielo y todo en el infierno y todo en la Iglesia,»

porque el poder del infierno prevalecía entonces sobre el poder del cielo y en la tierra el poder del mal prevalecía sobre el poder del bien, por lo cual una condenación total amenazaba á todos. Esta inminente condenación previno Jehová Dios mediante Su Naturaleza Humana, que era la Divina Verdad, redimiendo así á ángeles y á hombres. Des-pues unió en Su Naturaleza Humana la Divina Verdad al Divino Bien ó sea la Divina Sabiduría al Divino Amor, volviendo así á Su Naturaleza Divina en la cual estaba desde la eternidad, ahora junto con Su Naturaleza Humana y en-vuelto en ella. Esto es lo que significan las siguientes palabras en Juan:

«El Verbo era con Dios y Dios era él Verbo—y el Verbo fue hecho carne» (I: 1; 14).

Y  en el mismo:

«Salí del padre y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo y voy al padre» (XVI: 28).

Y  además éstas:

«Sabemos que el Hijo del Hombre es venido y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero en Su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna» (I. Juan V: 20).

Por esto es claro que nadie hubiese podido ser salvo, si el Señor no hubiese venido al mundo, y el caso es idéntico ahora; porque si el Señor no viene al mundo, por segunda vez, en la Divina Verdad, que es el Verbo, no puede hombre alguno ser salvo.

Lo particular de la fe por parte del hombre es:

1.         Que Dios es Uno, en Quien hay Divina Trinidad, y que el Señor Dios el Salvador Jesucristo es este Dios.

2.         Que la fe salvadora es creer en El.

3.         Que no se debe obrar el mal, puesto que es del diablo y procede del diablo.

4.         Que se debe obrar el bien; puesto que es de Dios y procede de Dios.

5.         Y que el hombre debe hacer .estas cosas como si las hiciese por su propia virtud, debiendo sin embargo creer, que son del Señor en el hombre y por conducto del hombre.

Los dos primeros puntos pertenecen á la fe, los dos siguientes al amor al prójimo y el último á la unión del amor y la fe, y por consiguiente á la comunión del Señor con el hombre.

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