Banner

Para difundir las enseñanzas de Emanuel Swedenborg en el mundo hispanohablante.

¿Tienes tú preguntas, comentarios o criticas? Escríbenos en esta dirección, info@swedenborg.es

III

Dios asumió Naturaleza Humana con arreglo á Su Divino Orden.

74. En el artículo que trata de la Divina Omnipotencia y Omnisciencia, quedó demostrado, que Dios al crear el mundo introdujo el Orden en el Universo y en cada mínimo detalle del mismo y que por esta razón la Omnipotencia de Dios, en el Universo y en todo detalle del mismo, procede y obra según y conforme las leyes de Su Divino Orden, acerca de cuyas leyes también hemos tratado en un artículo precedente. Ahora bien: puesto que Dios descendió, y puesto que Dios es el Orden mismo, lo cual también quedó demostrado en su artículo, pudo hacerse real y efectivamente Hombre, pero por el proceso ordenado de ser concebido, llevado en útero, parido y educado; de ganar sucesivamente conocimientos y por ellos ser introducido en inteligencia y sabiduría. Por esta razón era en cuanto á lo Humano niño como otros niños, párvulo como otros párvulos, etc., con la única diferencia de que progresaba más rápidamente y cumplió el progreso más llenamente y con más perfección que otros. Que de esta manera progresaba con arreglo al Orden consta por estas palabras en Lucas:

«Y el niño Jesús fortalecíase en el espíritu y crecía en sabiduría y en edad y en gracia para con Dios y los hombres» (II: 40; 52).

Que este progreso se realizaba en él con más prontitud, plenitud y perfección que en otros, consta por lo que se dice de El en el mismo evangelista; como por ejemplo: que cuando era un párvulo de doce años estaba en el templo sentado en medio de los doctores y enseñaba y todos los que le oían se pasmaban de su entendimiento y respuestas (II: 46; 4); igualmente en el Cap. IV: 16; 22; 32. Pasó por este proceso ordenado, porque el Divino Orden exige, que el hombre se prepare para la recepción de Dios, y conforme va preparándose y disponiéndose entra Dios en él como en Su habitación y casa. Esta preparación se hace mediante conocimientos referentes á Dios y á las cosas espirituales, que son de la Iglesia, por consiguiente por medio de la inteligencia y sabiduría, porque es una ley del Orden que en la medida en que el hombre se acerca y se aproxima á Dios, en esta medida se acerca y se aproxima Dios al hombre. El hombre debe acercarse á Dios como si lo hiciere por su propia fuerza y virtud y por así decir salir al encuentro de Dios, mientras que Dios sale al encuentro del hombre y se une con él en el medio. Que el Señor procedió conforme este Orden hasta unirse completamente con Su Padre, será demostrado más claramente en lo que sigue.

75. Los hombres que piensan que la Divina Omnipotencia no opera con arreglo al orden, sino de una manera absoluta é incondicional, pueden imaginar y creer muchos disparates y hacerse muchas preguntas vanas, como por ejemplo, por qué Dios no asumió Humanidad de una manera directa sin tal procedimiento; por qué no se crió ó compuso un cuerpo natural de los elementos naturales, exhibiéndose así de una vez como el Dios-Hombre delante del pueblo judío y delante de todos los pueblos de la tierra, ó si prefería dejarse nacer mediante una mujer, por qué no se elevó á la madurez directamente después del nacimiento, hablando desde luego por Su Divina Sabiduría. Tales cosas pueden pensar y preguntar los que piensan de la Divina Omnipotencia sin el Orden, y pueden llenar la Iglesia de absurdos y disparates, tales como pretender enseñar, que un Dios nació de Dios desde eternidad y que de estos dos pudo nacer un tercero. Que Dios pudo enojarse con los hombres y entregarles á la destrucción, dejándose luego reconciliar por la intercesión de Su Hijo y por el recuerdo de su sufrimiento en la cruz, y que puede introducir la justicia de Su Hijo en el corazón del hombre, de la misma manera que se puede introducir en su boca pan del panadero; que puede, como por medio de una bula papal, perdonar pecados á cualquiera y justificar la persona más impía, convirtiendo un hombre demonio en un hombre ángel, sin que el hombre haga más que una piedra, permaneciendo inactivo como una estatua ó un ídolo. Los hombres que piensan así pueden, en cuanto á las cosas espirituales referentes al cielo y á la iglesia, alejarse de la Divina Verdad como un hombre ciego en un bosque que ora cae sobre una piedra, ora da con la cabeza contra un árbol, ora enreda su cabello entre las ramas. Los milagros Divinos fueron asimismo hechos en conformidad y con arreglo al Orden, pero al Orden del influjo del mundo espiritual en el mundo natural, acerca de cuyo Orden nadie ha sabido cosa alguna hasta ahora, porque nadie ha tenido conocimiento del mundo espiritual. Lo que es este Orden, se manifestará en su tiempo, cuando trataremos de Milagros Divinos y milagros mágicos.

 

El siguiente sección [IV. Su Naturaleza Humana, por conducto de la cual se envió á Sí Mismo al mundo, es lo que se llama el Hijo de Dios.]