IV
La Naturaleza Humana, por conducto de la cual Dios envió á
Sí Mismo al mundo, es el Hijo de Dios.
76. El Señor dijo á menudo que el Padre le
envió al mundo, y que fue enviado por el Padre, como por ejemplo en
Mateo X: 40. XV: 24; en Juan III: 17; 34. V: 23; 24; 36; 37; 38. VI:
29; 39; 40; 44; 57. VII: 16; 18; 28; 29. VIII: 16; 18; 29; 42. IX:
4, y en muchos otros lugares. Esto dice, porque por «ser enviado» se
entiende descender y venir al mundo entre los hombres. El descenso
se verificó por conducto de la Naturaleza Humana, que asumió
mediante la virgen María; por lo cual esta Naturaleza Humana salió
de Dios, y lo que sale de Dios, ó nace de Dios, es Hijo de Dios. El
Señor era efectivamente el Hijo de Dios, porque fué engendrado por
Jehová Dios, como Padre, según Lucas I: 32; 35. Es llamado el Hijo
de Dios, el Hijo del Hombre y el Hijo, de María. Por el Hijo de Dios
se entiende Jehová Dios en Su Naturaleza Humana; por el Hijo del
Hombre se entiende el Señor con respecto al Verbo, y por el «Hijo de
María» se entiende lo propio humano (la naturaleza humana caída) que
El asumió. En lo que sigue será demostrado que por el «Hijo de Dios»
y el «Hijo del Hombre» se entiende las dos cosas indicadas. Que por
el «Hijo de María» se entiende lo humano exclusivamente propio, ó lo
meramente humano, puede ser claro por la engendración del hombre, es
decir, que el alma procede del padre y el cuerpo procede de la
madre; porque el alma está en la simiente del padre y es revestida
de un cuerpo en la madre, ó lo que es lo mismo, todo lo que el
hombre tiene de espiritual procede del padre, y todo lo qué tiene de
material procede de la madre. En cuanto al Señor, lo divino en El
era de Jehová, como Padre, y lo humano era de la madre; estos dos
unidos son el Hijo de Dios. Que esto es así, consta claramente por
la natividad del Señor, acerca de la cual el. Ángel Gabriel dijo á
María:
«El
Espíritu Santo vendrá sobre ti y la virtud del Altísimo te hará
sombra, por lo cual lo Santo que nacerá será llamado el Hijo de
Dios» (Lucas I: 35).
El
Señor se dijo también ser enviado por el Padre; y .esto no dijo en
sentido de ser enviado por el Padre como por otra persona, distinta
de Sí Mismo, sino en el sentido de la palabra ángel, porque ángel,
en el idioma original, significa enviado. Por eso dice Isaías:
«El
ángel de la Presencia de Jehová los salvó; en su amor y en su
clemencia los redimió» (LXIII: 9);
y
Malachías:
«El
Señor á quien vosotros buscáis vendrá á su templo rápidamente, el
ángel del pacto á quien deseáis vosotros» (III: 1),
y en
otros lugares.
Que la Divina Trinidad Dios Padre, Hijo, Espíritu Santo, se halla en
el Señor Jesucristo, y que el «Padre» en El es lo Divino, de lo cual
nacen y proceden todas las cosas, que el «Hijo» es lo DivinoHumano y
el «Espíritu Santo» lo Divino, que emana y procede de El, se verá en
el capítulo tercero, que tratará de la Divina Trinidad.
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